+ Arte Contemporáneo en la educación artística

El trabajo de los artistas contemporáneos puede ofrecer nuevas estrategias y enfoques para la creación y la facilitación del proceso artístico de los participantes de nuestros talleres, ya sean niños, adultos o personas mayores.

Las obras de arte contemporáneo a menudo incluyen la investigación histórica o de archivo, la escritura, la investigación científica, la ingeniería o la lectura, entre otras actividades y métodos. De esta manera, el arte contemporáneo, o mejor dicho, los procesos artísticos contemporáneos, pueden fomentar el aprendizaje del arte en el aula desde la investigación ya que el empleo de un proceso de investigación artística, puede fomentar el poder de la curiosidad humana.

Para los educadores artísticos, la enseñanza de las prácticas artística se ha expandido, reflejando nuevas herramientas, materiales y métodos de trabajo. Acercándose a la obra de artistas que han dejado de crear, objetos de arte como reconocibles pinturas o esculturas, para crear eventos efímeros, experiencias, actuaciones o incluso conversaciones. Hoy en día, el Arte desafía aspiraciones puramente estéticas y en su lugar puede servir como un lugar para la reflexión, la conversación, la crítica, o el desarrollo de nuevos conocimientos.

Por eso es importante fomentar una actitud crítica en el aula, que nuestros participantes o alumnos de hagan preguntas, sean críticos y no meros repetidores de esquemas establecidos.

Como educadores artísticos debemos ver cada proyecto que planteamos como una oportunidad para formular preguntas y aprender de ellas.

Por eso desde aquí quisiera alentar a los educadores artísticos a pensar en el proceso de aprendizaje del arte contemporáneo como algo a largo plazo, planteando proyectos, tal vez como una investigación que no tiene respuestas específicas. Pensar en las preguntas y las ideas que puede haber detrás de una determinada obra y estar atentos a cómo los estudiantes pueden interesarse más en particulares imágenes, objetos, estrategias o métodos de trabajo, en base a lo que saben o les interesa. Es importante considerar la participación activa de los estudiantes en las nuevas formas de ver, pensar y crear, mediante la creación de espacios para el diálogo.

Los artistas contemporáneos sirven como modelos creativos, que pueden inspirar a la gente de todas las edades a considerar cómo se desarrollan las ideas y ofrecen a los educadores la oportunidad de apoyar diversos estilos de aprendizaje.

A su vez, la integración del arte contemporáneo en los entornos escolares y en espacios comunitarios de aprendizaje, permite a los educadores provocar la curiosidad y alentar el diálogo sobre el mundo y los problemas que pueden afectar la vida de los estudiantes. El arte contemporáneo es parte de un diálogo cultural que se refiere a marcos más amplios, como la identidad personal y cultural, la familia, la comunidad y la nacionalidad.

Como sabemos, muchos artistas no trabajan con un solo medio o técnica si no que tratan de explorar una idea, situación o pregunta a través de múltiples medios y estrategias visuales. Por eso a la hora de preparar un programa de educación artística es importante que se haga en torno a una idea general, tema o cuestión en primer lugar, para después decidir que recursos o materiales apoyarán la investigación. Ya que la idea general debe centrarse en la investigación y crear un marco de unión, en la que se puede incluir múltiples recursos, obras de arte y artistas. Evitando la imitación del estilo o métodos de un solo artista, sino más bien introduciendo una serie de artistas que pueden tener ideas o enfoques divergentes y puede ofrecer múltiples perspectivas y métodos de trabajo relacionados con un tema, idea o pregunta elegida.

Para ello podemos animar a los estudiantes a compartir sus ideas y posibles pasos a seguir con sus compañeros, invitándoles a pensar a través de múltiples opciones antes de seleccionar una idea final que perseguir. Hacerlos participar en las discusiones que desafían y desarrollar sus ideas, a la espera de la realización de la obra de arte final.

Es de vital importancia que en lugar de diseñar nuestros talleres o sesiones con un producto final o proyecto en mente, consideremos las diferentes maneras en que podemos desarrollar y hacer realidad una idea. Planteando objetivos de aprendizaje que fomentan el pensamiento crítico y habilidades de investigación, para que los alumnos puedan realizar obras significativas.

Arteterapia y educación

La creatividad en los ámbitos educativos de arteterapia se debe ver como una forma de aprendizaje que implique el expresar ideas y sentimientos, usar la imaginación para posibilitar el resolver problemas, comprobar las ideas y pensar en una diversidad de posibilidades. Por eso es muy importante desarrollar la creatividad desde los primeros años.

Los niños creativos confían en sí mismos, están motivados y llenos de ideas, son capaces de expresarse, responden de forma imaginativa, saben acometer las actividades de forma libre y siempre de manera lúdica.

La arteterapia en el ámbito educativo proporciona un entorno de seguridad y confianza, un lugar para el silencio y la reflexión, para la auto-identificación, siendo capaz de:

-Desarrollar las facultades críticas.

-Aprender a vencer los impulsos indeseables y el comportamiento destructivo.

-Despertar permanentemente las facultades creativas e imaginativas de la persona.

-Aprender a desempeñar un papel responsable en la vida de la sociedad.

-Desarrollar el conocimiento de uno mismo y la conciencia de las propias cualidades y limitaciones.

-Aprender a comunicarse con los demás.

-Formar a la persona para que pueda ser operativa y capaz de resolver problemas.

-Favorecer la atención y la concentración.

-Mejorar la autoestima.

-Generar un espacio para las relaciones sociales saludables.

-Ayudar a afrontar y superar dificultades.

En las sesiones el niño se expresa de forma simbólica a través del juego y la actividad gráfica y no pasa al lenguaje más que de forma secundaria. En los talleres se toman decisiones, se conocen y controlan las emociones, se expresan los temas que le preocupan a cada participante, se asumen responsabilidades y se reflexiona sobre los procesos y lo acontecido. También se regulan los aspectos emocionales: se calman ansiedades, miedos, frustraciones, se incrementa la serenidad, el afecto positivo y la autoestima y se facilita el desarrollo de una relación con el arteterapeuta y el grupo, en la que la persona se sienta segura y capaz de expresarse con libertad.