Arteterapia desde lo roto y desechado

Steve McPherson, 28 Objects that measured the world. 2009-2010.

En nuestra cultura material, a menudo sucede que cuando un objeto se rompe, automáticamente es desechado y reemplazado por otro con características funcionales similares, pero sin aún un contenido simbólico o emocional.

A diferencia del objeto, el objeto roto o desechado ha perdido sus propiedades objetivas y de uso, pero conserva otras propiedades subjetivas que le otorgan el valor que cada individuo le quiera dar.

Trabajar con fragentos de objetos o con materiales desechados, en el ámbito de la arteterapia puede originar una serie de procesos psicológicos que pueden llegar a activar emociones, proyecciones o determinados sentimientos.

La persona, por lo tanto puede vincularse con estos materiales, puede que porque le resulten familiares, porque se identifique con ellos, porque le aporten seguridad o un sin fin de etcéteras. Y es precisamente en esa capacidad de vínculo, donde nace la oportunidad de hacer un trabajo eficaz.

Esos fragmentos, posiblemente pueden implicar una historia pasada, una experiencia vivida y adherida al objeto, que permanece en sus pedazos.

Lo interesante es que estos mismos pedazos también están cargado de posibilidades futuras, siempre que se quiera, claro.

Por ejemplo el artista Bouke de Vries utiliza el concepto de restaurar y ampliar la vida del objeto, especialmente en un mundo donde es mucho más fácil comprar otro nuevo a continuación para reemplazar el roto.

Su obra también puede cubrir una gama de conceptos en relación con el despilfarro y la memoria de las cosas. Él lo llama 'la belleza de la destrucción', y en lugar de la reconstrucción de los objetos, de tratar de ocultar la evidencia de un episodio dramático en la vida del objeto, hace hincapié en su nueva condición, infundiendo nuevas virtudes y nuevos valores.

Otro ejemplo del trabajo artístico a partir de objetos, en este caso desechados, lo podemos ver en la obra que llevó a cabo Vik Muniz en colaboración con trabajadores de uno del gigantesco vertedero Jardim Gramacho, en Brazil.

El objetivo era desarrollar un proyecto personal: conseguir que la basura se convirtiera en arte, y que, además, el proceso sirviese para mejorar la vida y autoestima de miles de trabajadores del basurero.

Por último me gustaria mencionar el Kintsugi, en Japonés: reparación de oro. Es el arte de arreglar las roturas de la cerámica con barniz mezclado con polvo de oro, plata o platino.

Forma parte de una filosofía que plantea que las roturas y reparaciones son parte de la historia de un objeto y han de mostrarse en lugar de ocultarse, además de hacer el objeto hacerlo más bello, pone de manifiesto su transformación e historia.

La sociedad actual ha perdido el interés por restaurar lo viejo o roto. Pero, ¿qué pasa cuando trascendemos el objeto a una persona, a una persona rota y deteriorada por dentro? Ahí es donde el término resiliencia juega un papel fundamental.

Convertirse en un persona resiliente hará posible que podamos recomponernos por dentro y por fuera. De hecho, lo que fomenta el Kintsugi es que sea uno mismo quien restaure su propio plato.

Melanie Klein, en el concepto de reparación, vincula la sublimación con algo que está roto y puede ser reparado por lo que basándonos en su teoría podríamos afirmar que en el trabajo y durante el proceso artístico empleando materiales rotos o que han sido desechados, se pueden activar procesos reparadores, no solo a nivel material, sino también a nivel psicológico.

Los pedazos de los objetos están cargados de posibilidades, y estas residen en la revalorización que nosotros hagamos de ellos.

A continuación comparto de nuevo un texto que escribí en 2013 sobre el trabajo con objetos desechados, dentro del ámbito de la arteterapia.

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+ Arte Contemporáneo en la educación artística

El trabajo de los artistas contemporáneos puede ofrecer nuevas estrategias y enfoques para la creación y la facilitación del proceso artístico de los participantes de nuestros talleres, ya sean niños, adultos o personas mayores.

Las obras de arte contemporáneo a menudo incluyen la investigación histórica o de archivo, la escritura, la investigación científica, la ingeniería o la lectura, entre otras actividades y métodos. De esta manera, el arte contemporáneo, o mejor dicho, los procesos artísticos contemporáneos, pueden fomentar el aprendizaje del arte en el aula desde la investigación ya que el empleo de un proceso de investigación artística, puede fomentar el poder de la curiosidad humana.

Para los educadores artísticos, la enseñanza de las prácticas artística se ha expandido, reflejando nuevas herramientas, materiales y métodos de trabajo. Acercándose a la obra de artistas que han dejado de crear, objetos de arte como reconocibles pinturas o esculturas, para crear eventos efímeros, experiencias, actuaciones o incluso conversaciones. Hoy en día, el Arte desafía aspiraciones puramente estéticas y en su lugar puede servir como un lugar para la reflexión, la conversación, la crítica, o el desarrollo de nuevos conocimientos.

Por eso es importante fomentar una actitud crítica en el aula, que nuestros participantes o alumnos de hagan preguntas, sean críticos y no meros repetidores de esquemas establecidos.

Como educadores artísticos debemos ver cada proyecto que planteamos como una oportunidad para formular preguntas y aprender de ellas.

Por eso desde aquí quisiera alentar a los educadores artísticos a pensar en el proceso de aprendizaje del arte contemporáneo como algo a largo plazo, planteando proyectos, tal vez como una investigación que no tiene respuestas específicas. Pensar en las preguntas y las ideas que puede haber detrás de una determinada obra y estar atentos a cómo los estudiantes pueden interesarse más en particulares imágenes, objetos, estrategias o métodos de trabajo, en base a lo que saben o les interesa. Es importante considerar la participación activa de los estudiantes en las nuevas formas de ver, pensar y crear, mediante la creación de espacios para el diálogo.

Los artistas contemporáneos sirven como modelos creativos, que pueden inspirar a la gente de todas las edades a considerar cómo se desarrollan las ideas y ofrecen a los educadores la oportunidad de apoyar diversos estilos de aprendizaje.

A su vez, la integración del arte contemporáneo en los entornos escolares y en espacios comunitarios de aprendizaje, permite a los educadores provocar la curiosidad y alentar el diálogo sobre el mundo y los problemas que pueden afectar la vida de los estudiantes. El arte contemporáneo es parte de un diálogo cultural que se refiere a marcos más amplios, como la identidad personal y cultural, la familia, la comunidad y la nacionalidad.

Como sabemos, muchos artistas no trabajan con un solo medio o técnica si no que tratan de explorar una idea, situación o pregunta a través de múltiples medios y estrategias visuales. Por eso a la hora de preparar un programa de educación artística es importante que se haga en torno a una idea general, tema o cuestión en primer lugar, para después decidir que recursos o materiales apoyarán la investigación. Ya que la idea general debe centrarse en la investigación y crear un marco de unión, en la que se puede incluir múltiples recursos, obras de arte y artistas. Evitando la imitación del estilo o métodos de un solo artista, sino más bien introduciendo una serie de artistas que pueden tener ideas o enfoques divergentes y puede ofrecer múltiples perspectivas y métodos de trabajo relacionados con un tema, idea o pregunta elegida.

Para ello podemos animar a los estudiantes a compartir sus ideas y posibles pasos a seguir con sus compañeros, invitándoles a pensar a través de múltiples opciones antes de seleccionar una idea final que perseguir. Hacerlos participar en las discusiones que desafían y desarrollar sus ideas, a la espera de la realización de la obra de arte final.

Es de vital importancia que en lugar de diseñar nuestros talleres o sesiones con un producto final o proyecto en mente, consideremos las diferentes maneras en que podemos desarrollar y hacer realidad una idea. Planteando objetivos de aprendizaje que fomentan el pensamiento crítico y habilidades de investigación, para que los alumnos puedan realizar obras significativas.

10 preguntas para hacerles a los niños sobre sus trabajos artísticos

A menudo nos sucede que cuando vemos los dibujos de nuestros hijos o alumnos no sabemos muy bien como responder y nos limitamos a decir: -Qué bonito, -¿qué es?, o simplemente: -está muy bien. 

De lo que no nos percatamos es de que mediante esos comentarios estamos estableciendo juicios de valores que quizás, más que beneficiar, perjudiquen al desarrollo de las habilidades de pensamiento crítico de los niños y niñas.

A continuación os dejo una lista de 10 preguntas que podemos hacer a los niños sobre sus trabajos artísticos:


1. ¿Qué puedes decirme de tu imagen o trabajo?

2. ¿Qué materiales usaste?

3. ¿De dónde sacaste la idea?

4. ¿Cuál es tu parte favorita?

5. ¿Qué título le pondrías?

6. Si hicieses esta obra de nuevo, la cambiarías, lo harías de manera diferente?

7. ¿Por qué has utilizado el color este color para pintar esta parte del dibujo?

8. ¿Qué pasaría si hubieras utilizado el color rojo en lugar de azul o ceras en vez de lápiz, o si esta figura fuese más grande, o más pequeña?

9. ¿Cómo hiciste estas líneas, decidiste sobre estos colores, o creaste esta forma?

10. ¿Harías algo más? ¿Lo consideras terminado?

Al tomar un interés en su trabajo estarás apoyando al niño o niña, por otro lado las preguntas abiertas ayudarán a desarrollar habilidades de pensamiento crítico de los niños y niñas.

El arte como herramienta

Al igual que otras herramientas, el arte tiene el poder de extender nuestras capacidades más allá de aquellas aptitudes con las que la naturaleza nos ha dotado inicialmente.

El arte como herramienta nos puede ayudar a cubrir una necesidad, a equilibrarnos, a compensar debilidades innatas o a reparar ciertos desniveles o flaquezas relacionadas con la mente, más que con cuerpo en este caso.

Necesidades a las que podríamos referirnos como psicológicas.

Una herramienta es una extensión del cuerpo que permite que se lleve a cabo un deseo.

Además dicha herramienta se requiere debido a un inconveniente en nuestra constitución, es decir, debido a una carencia en nuestra condición como seres humanos que nos impide llevar a cabo ese deseo sin una herramienta adecuada.

Por ejemplo, un cuchillo es una respuesta a nuestra necesidad e imposibilidad de cortar. Una botella es una respuesta a nuestra necesidad e incapacidad, para llevar el agua.

Para descubrir el propósito del arte, debemos preguntarnos qué es aquello que deseamos o necesitamos hacer con nuestros pensamientos, emociones y en definitiva con nuestra psique, pero con lo al mismo tiempo tenemos problemas.

¿Con qué fragilidades o debilidades psicológicas podría ayudar el arte?

Píntame. El retrato como práctica en arteterapia

El hecho de realizar un retrato del participante o paciente en la sesión de arteterapia puede ser una medio para que las personas puedan verse a través de los ojos del otro, recalibrando y creando una nueva visión de la propia identidad por medio de los retratos.

Recientes investigaciones se han centrado en la práctica del arteterapeuta de crear retratos para los clientes como un medio para detener e invertir el proceso de "interrupción de la auto-identidad" (Susan M. D. 2014) en personas con enfermedades crónicas.  Pero esta práctica puede ser positiva, no solo para aquellos que padecen de enfermedades, sino para diversos colectivos, siempre que consideremos que puede ser beneficioso.

Aunque el retrato en la arteterapia es un área poco investigada, varios arteterapeutas han escrito acerca de cómo pintar retratos de los usuarios puede ayudar a construir la relación terapéutica y una fuerte conexión empática entre ellos y sus clientes. Catherine Moon (2002, p. 214) sugiere que el retrato es una de las formas más directas en las que los arteterapeutas pueden crear vínculo con sus clientes, ya que el tiempo para hacer el retrato de una persona se percibe como tomarse el tiempo para notar, acompañar, darse cuenta y en algún nivel, para cuidar.

Puede haber arteterapeutas que cuestionen si el uso del retrato como una intervención 'encaja' dentro de las fronteras de la arteterapia. Sin embargo, estaría bien considerar las experiencias de los pacientes en diversos estudios de caso, que ponen en alza los beneficios de este tipo de intervención dentro del contexto de una sesión de arteterapia. 

Pintar retratos de y para los pacientes es un proceso único que consiste en dar tiempo y prestar mucha atención a la persona que tenemos delante. Se puede a su vez animar a los participantes a hablar de su propia identidad, o a contar historias que deseen compartir en ese momento. 

Pudiera ser que los retratos actúen como puentes entre la imaginación y la realidad, la emoción y la memoria. Pero no debemos olvidarnos en ningún momento de trabajar siempre en colaboración con nuestros clientes para que puedan decirnos lo que funciona para ellos y por qué.

Fuentes:

Moon, C. (2002). Studio art therapy: Cultivating the artist identity in the art therapist. London & Philadelphia, PA: Jessica Kingsley.

Susan M. D. Carr (2014) Revisioning self-identity: The role of portraits,
neuroscience and the art therapist's ‘third hand’, International Journal of Art Therapy, 19:2,
54-70, DOI: 10.1080/17454832.2014.906476

Wood, M. J. M. (1998). The body as art: Individual session with a man with AIDS. In M. Pratt, & M. Wood, (Eds.), Art therapy in palliative care: The creative response (pp. 140–152). London, New York, NY: Routledge.

Arteterapia y neurociencia

Notables avances en neurociencia ofrecen nuevos métodos de observación para investigar de manera cuantitativa, los beneficios de la arteterapia. 

Y es que la ciencia será fundamental para la comprensión de cómo funciona realmente la arteterapia.

Cada vez son más los estudios que mediante el empleo de electroencefalogramas, reflejan las diferencias que se producen en el cerebro antes y después una sesión de arteterapia, o entre personas que dibujan y personas que no, o los cambios que se producen en nuestro cerebro si se trata de una actividad dirigida o libre, o simplemente si empleamos diferentes técnicas.

No podemos hablar del lenguaje de las imágenes sin hacer referencia a la gramática del cerebro. La teoría del color, la percepción de profundidad y similares, no son simplemente reglas abstractas. Estos fenómenos perceptuales abordan los medios por los que el cerebro humano recibe, procesa y almacena estímulos visuales. Por lo tanto la ciencia y el arte claramente se entrelazan en los procesos de percibir y sentir.

Aunque la arteterapia ha tardado en adoptar enfoques científicos, actualmente hay una creciente conciencia de la necesidad de incorporar los hallazgos de la neurociencia en nuestra profesión y es que a pesar de que el sentido común nos dice que las imágenes tienen un impacto en cómo nos sentimos, una mayor comprensión de cómo éstas se procesan en el cerebro y de cómo influyen en nuestras emociones, podría proporcionar a los arteterapeutas una base para evaluar y explicar mejor nuestro trabajo.

Ahora, la Neurociencia proporciona a los arteterapeutas la oportunidad de experimentar un nuevo marco para hacer frente a los principios más básicos del campo. Como por ejemplo, qué significa que un tono de azul es "relajante", que las líneas de un dibujo son "agresivas", o que una fotografía es "honesta".

 Fuentes:

Christopher M. Belkofer MAAT, LPC & Lukasz M. Konopka PhD, ECNS, BCIA-EEG (2008): Conducting Art Therapy Research Using Quantitative EEG Measures, Art Therapy, 25:2, 56-63

Kerry A. Kruk, Paul F. Aravich, Sarah P. Deaver & Roger deBeus (2014) Comparison of Brain Activity During Drawing and Clay Sculpting: A Preliminary qEEG Study, Art Therapy: Journal of the American Art Therapy Association, 31:2, 52-60, DOI: 10.1080/07421656.2014.903826

Los libros para colorear no son arteterapia

La oferta de los libros de colorear para adultos se ha disparado en este último año en muchos países como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Francia o España entre otros y muchos profesionales nos cuestionamos el uso del término "Arteterapia” en algunos de los títulos.

Si leemos cualquiera de los numerosos artículos o algunas de las contraportadas de estos libros, encontraremos rápidamente algunos comentarios que relacionan el colorear con el auto-descubrimiento, la meditación, la creatividad y que incluso proponen que los libros para colorear son “Arteterapia”.

Puede que estos libros tengan beneficios terapéuticos, pero que algo sea terapéutico no implica que sea terapia y los libros para colorear no son Arteterapia.

La arteterapia es una profesión del campo de la salud mental que utiliza el proceso creativo para mejorar el bienestar físico, mental y emocional de las personas. Se basa en el hecho de que el proceso creativo involucrado en la expresión artística, ayuda a resolver conflictos y problemas, desarrolla habilidades interpersonales, ayuda a reducir el estrés, a fortalecer la autoestima y a alcanzar el conocimiento de uno mismo. Las sesiones de arteterapia siempre se realizan con el acompañamiento de un arteterapeuta que facilita al participante el uso de los medios artísticos y el proceso creativo para alcanzar una serie de objetivos según las necesidades de cada participante.

Por lo tanto, la arteterapia no es algo que uno hace por sí mismo y ni mucho menos con una receta ya que la relación triangular que se genera entre el participante, la obra y el arteterapeuta es uno de los pilares de esta disciplina.

No dudo que muchos coloristas se sientan mejor, después de una sesión con un libro para colorear. La acción repetitiva de colorear puede ser una forma de auto-regulación que puede ayudar en ciertos momentos a aquellas personas que necesitan reducir el estrés. El movimiento del lápiz o del rotulador, hacia atrás y adelante dentro de los límites pre-hechos se puede percibir como una forma de contención y puede llevarnos a alejar nuestra mente del aquí y ahora. Pero en algunos casos también podría hasta llegar a convertirse en una obsesión, al reforzar la necesidad de completar todos los diseños de todos los libros que compró.

Por ello quiero insistir en que los libros de colorear para adultos no son Arteterapia, son eso, libros para colorear y colorear no es Arteterapia.

Es mucho el esfuerzo que los profesionales de la Arteterapia estamos haciendo para consolidar la profesión y difundir la disciplina de manera correcta, por eso me apena que se banalice el término y por ende nuestro trabajo que trasciende más allá del “pinta y colorea”.

Fuentes:
https://news.artnet.com/art-world/experts-warn-adult-coloring-books-not-art-therapy-323506

http://www.abc.net.au/news/2015-08-06/adult-colouring-in-books-not-art-therapy-professionals-say/6675634

http://www.theguardian.com/lifeandstyle/2015/aug/17/coloring-books-adults-therapists-opinions

http://www.newstatesman.com/2015/07/colouring-book-wars 

Bloqueo creativo y Fluir creando

¿Nunca os ha pasado que os sentís faltos de ideas, sin inspiración pero con ganas de crear, de dibujar de hacer algo, aunque sin saber muy bien qué?

Es una sensación que muchas personas compartimos y que puede llegar a resultar incluso dolorosa. Como si dentro de ti hubiese todo un universo por explorar y descubrir, pero no supieses por dónde empezar el viaje. Esa sensación puede durar unos minutos pero también puede prolongarse en el tiempo y durar largos periodos.

Por otro lado ocurre que tan pronto aparece el bloqueo creativo, como desaparece y entonces es cuando emerge el fluir creativo de nuevo, con más fuerza.

Lo fascinante del bloqueo y del flujo creativo es que el uno no podría existir sin el otro, ya que no seríamos capaces de reconocer que estamos fluyendo trabajando en nuestra obra, en nuestro dibujo, libro, escultura o composición musical, sin haber pasado en algún momento por un bloqueo o crisis creativa.

¿Serán esos bloqueos necesarios para poder fluir, para poder sentir y creer aquello que creamos? Es posible que simplemente se trate de un estado de fermentación inconsciente de ideas, emociones y aprendizajes. Un proceso de maduración que nos puede ayudar en un futuro a elegir que paso dar para continuar descubriendo nuestro universo.

Si fuese así, podríamos considerar esos bloqueos creativos como parte del proceso y entonces quizás seríamos capaces de percibirlos con menos angustia, con menos preocupación, aceptándolos como una fase más de ese fluir, como una parte más del proceso creativo, de nuestra búsqueda.

Por supuesto que cuando nos visitan las musas nos sentimos como en casa, pero aprender a manejar los bloqueos es todo un arte.

Cada uno encontrará la manera de sostenerlo ¿Cómo lo hacéis? Os invito a dejar vuestros comentarios.

Por cierto, al hilo de esta reflexión me viene a la mente la famosa frase de Bruce Lee: "Be water my friend".

Comparto la transcripción:


"Empty your mind. Be formless, shapeless, like water. 

Now you put water into a cup, it becomes the cup. 

Put it into a teapot it becomes the teapot.
Water can flow or creep or drip or crash.
Be water my friend.
Running water never goes stale. So you gotta just keep on flowing".

La labor del arteterapeuta

Acompañar, observar, sostener, estar alerta, escuchar, enfocar o hacer las preguntas adecuadas. Estos son algunos de los cometidos de un arteterapeuta durante una sesión de arteterapia, y es que acompañar adecuadamente el proceso de creación de otra persona requiere tener la suficiente capacidad de adaptación a cada momento, estando siempre atento a qué es lo que está sucediendo, cómo, en qué orden, sin dejar de prestar atención a nuestra propia voz que en muchas ocasiones trata de adueñarse de la voz del usuario.

Todo lo que sucede en la sesión, por insignificante que pueda parecer en un primer momento puede ser el indicio de algo mucho mayor, un resquicio a través del cual puede emerger aquello que es vital pero que está escondido en lo más profundo de nuestro ser. Reconocer esas posibilidades, darles nombre o simplemente considerarlas en un momento determinado puede cargar de sentido aquello que parecía insignificante. Por eso para hacer las preguntas adecuadas el/la arteterapeuta ha de contar con diversas habilidades como la capacidad de atención o la destreza para relacionar acontecimientos, incidentes o hechos.

También debemos de ser muy cuidadosos/as con las interpretaciones que en un momento determinado podamos hacer, ya que no dejan de ser deducciones filtradas por nuestra experiencia vital, es decir que están impregnadas de nuestros valores, conocimientos, vivencias... A lo que me gustaría añadir algo muy importante y que pocas veces mencionamos. Se trata del amor, el amor a nuestro trabajo y también los usuarios, creo que es fundamental que amemos al menos un rasgo de la persona a quién estamos acompañando en su camino, para poder hacerlo con el mayor cuidado y respeto. De esa manera, podremos cometer errores, pero en mi opinión, el daño no será nunca mayor que el beneficio.

Naturaleza y salud mental

Un nuevo estudio ha probado cómo el acceso a la naturaleza podría ser un componente vital en nuestra salud mental. Los investigadores de la Universidad de Stanford querían investigar por qué la urbanización se asocia con una mayor incidencia de la enfermedad mental y decidieron realizar un experimento controlado. Se analizó si la exposición a la naturaleza podría influir en los niveles de depresión y específicamente, en la "rumia mental": pensamientos repetitivos enfocados en aspectos negativos.

Los investigadores llevaron a dos grupos de participantes por una caminata de 90 minutos a través de dos tipos de ambientes muy diferentes. Un grupo atravesó una zona de pastizales poblada de robles y arbustos, mientras que el otro grupo caminó por el lado de una carretera de cuatro carriles con mucho tráfico.

Mediante la realización de escáneres cerebrales a los caminantes (antes y después de la expedición), el equipo encontró que la actividad neuronal en la corteza prefrontal subgenual (área del cerebro que está activo durante la rumia mental) había disminuido en los voluntarios que exploraron el entorno natural. En cambio, los que caminaron a lo largo del lado de la carretera, no mostraron ningún cambio en su actividad neuronal, lo que sugiere que las experiencias en la naturaleza pueden tener un impacto positivo en la regulación emocional de nuestro cerebro.

"Estos resultados sugieren que las áreas naturales accesibles pueden ser vitales para la salud mental en un mundo que se urbaniza rápidamente", señala Gretchen Daily, co-autor del estudio. "Nuestros resultados pueden ayudar a que las ciudades sean más habitables, y a hacer que la naturaleza sea más accesible a todos los que viven en ellas."

Cuando se compara con la gente del campo, las personas que viven en las ciudades tienen un 40% más de riesgo en trastornos del estado de ánimo y un 20% más de riesgo en trastornos de ansiedad. Con este tipo de estadísticas, "conseguir alejarse de todo" se está convirtiendo en algo más que una buena manera de pasar el fin de semana. Podría resultar una estrategia esencial para ayudar a mantener nuestra salud psicológica en el siglo XXI.

Podéis encontrar esta investigación en Proceedings of the National Academy of Science.